Claire. cuento corto. cuarta parte y final.

10/07/18              Diario, noticias, fotografía, cartas

Sobre una de las paredes, manojos de llaves de diferentes tipos y tamaños colgaban herrumbrosas y enmohecidas por el paso del tiempo. ¿Quizá, alguna de aquellas llaves pertenecía al cajón del tocador de Claire?

 Mezlik fue reuniendo las piezas y atando cabos sueltos. Para esto reunió a todos en una de las salas, y procedió a contarles su teoría. Hizo una petición poco común a la familia, la cual consistía en que un sacerdote debía bendecir aquel caserón  lo antes posible. Un cura, amigo de la familia arribo para realizar semejante pedido.

El fantasma de la chica se negó a dejar la casa hasta tener una respuesta. Mezlik, probó cada una de las llaves. Ante la mirada incrédula de los miembros de la familia. Intentó con varias, pero cada una de ellas era desechada. Al final, una sólo quedaba una llave que representaba la única esperanza. El detective, la introdujo en la cerradura al mismo tiempo que la hacia girar; un doble click se escuchó. Empujando ligeramente para después jalar la manija del cajón.

Claire respiró aliviada. Con presteza Mezlik, buscó dentro de éste. Sólo pudo encontrar un par de aretes, un collar de perlas, una fotografía de la tía abuela, y un diario personal, además de unas cartas.

Los objetos fueron retirados, para posteriormente ser revisados uno por uno. El diario narraba pasajes de la vida de la tía Simone. Sin embargo, en las ultimas paginas escribió cómo un sujeto de apellido Kovacek la había acosado durante meses. Al cual había conocido en la iglesia de la ciudad. Mencionaba las cartas que nunca contestó, y la manera cómo  aquel hombre llegó a inspirarle temor. La espiaba constantemente.

La ultima anotación que hizo fue el día de su desaparición. Había decidido encarar a su agresor, para tal propósito mencionaba, que saldría de casa a determinada hora con rumbo desconocido. Horas más tarde sería encontrada muerta en aquel parque. El diario fue llevado como evidencia al departamento de policía, y con las pruebas reunidas, noticias y recortes de periódico de la época. Se pudo armar aquel rompecabezas, hasta dar con el supuesto asesino de Simone, un mafioso de nombre Víctor Kovacek.

Aquel individuo había desaparecido después del asesinato de Simone. Según se supo, había estado en prisión, por el delito de asalto a mano armada a un banco. Pero, había escapado de la prisión. Para posteriormente ser asesinado a balazos en una riña callejera en uno de los tantos barrios bajos de la ciudad. tenía treinta años. Alguien como él terminaría su vida mal.

Claire, pudo respirar aliviada  al enterarse de lo que realmente sucedió con su tía abuela. Sus padres no podían creer lo sucedido. Las pertenencias de Simone fueron llevadas al mausoleo donde descansaban sus restos, por fin la familia sabía la verdad. La familia abandonó aquella casa  e iniciaron una nueva vida en una ciudad cercana a Praga. Claire, concluyó sus estudios y trabajó como diseñadora de modas. Eventualmente contrajo matrimonio y la pareja tuvo dos hijos. La niña fue bautizada con el nombre de Simone para honrar la memoria de la tía abuela. Por su parte, Mezlik continuo resolviendo casos como detective de lo paranormal y del más allá.

FIN

mariomtoledo

 

 

 

Claire. cuento corto. tercera parte.

23/06/18              caballero, espejo, llave, sótano.

–¡Bah!, ¿caza fantasmas?–dijo

Rose, contactaría con el detective para enviarlo a casa de Claire. Al día siguiente, un caballero se presentó a las puertas de la casa.

–La señorita Claire Novacek–preguntó.

–¿Quién la busca?–preguntó su madre desconcertada.

–Soy Vladimir Mezlik, aquí está mi tarjeta–dijo.

La tarjeta rezaba la siguiente leyenda: V. Mezlik ( Agencia de detectives especializado en fenómenos paranormales y del más allá).

Christine no podía salir de su asombro. De nariz afilada, alto y delgado. Vestía un saco color café claro, que combinaban con su pantalones hechos a la medida; rematado con una camisa amarillo claro.

–¿La señorita Claire, supongo?

–Para servirle–dijo

–Hola, soy Vladimir Mezlik–dijo

Claire, relató a Mezlik  los sucesos extraños de las últimas semanas.

–Alguien necesita tu ayuda, puede ser una presencia del más allá, que se manifiesta de diferentes formas. Instalaremos cámaras y micrófonos para monitorear cualquier indicio de actividad fuera de lo normal–dijo Mezlik.

Al principio los padres de Claire rechazaron la idea, pero ante la insistencia de su hija y Mezlik; estuvieron de acuerdo.

Claire, pasó la noche en la habitación contigua y, efectivamente por los vídeos y grabaciones de sonido analizados. Se detectó una presencia paranormal del sexo femenino. Una joven de la misma edad que Claire.

Posteriormente, Mezlik, explicó a Claire, que el espejo era un túnel que conectaba al más allá con el mundo material por medio del cual se comunicaba el fantasma de la chica. Por ésta razón escuchaba voces, veía sombras y ruidos extraños, que parecían provenir de lugares indeterminados de la casa.

Pero, ¿ qué era lo que buscaba aquel fantasma? preguntaron los padres de Claire.

–No lo sé, para eso estoy aquí–dijo Vladimir Mezlik.

Tuvieron que pasar un par de días para que el fantasma volviera a manifestarse, ésta vez monto en cólera contra los habitantes de la casa. Las mascotas de Claire, un par de bulldogs sufrieron las consecuencias estuvieron ladrando y aullando casi toda la noche.

En los siguientes días. Claire, mantuvo al tanto a su amiga Rose de los acontecimientos. Rose, por su parte la consolaba. Diciéndole que todo iba a estar bien.

Por fin, Mezlik encontró una pista. Claire, le dijo, que en el mensaje del espejo. La chica además de pedirle ayuda. Le rogaba que buscara una llave y, que había notado que uno de los cajones del tocador se encontraba cerrado. De seguro esa gaveta contenía algo muy importante que podría ser la clave del misterio.

Los padres de Claire, sabían de un sótano muy antiguo, en el que la familia tenía guardados toda clase de objetos durante décadas. Desde muebles y alhajas, hasta cuadros pintados al óleo, juguetes, herramientas y utensilios de cocina.

Al bajar, encontraron un alhajero que contenía sortijas, dijes y  collares de perla. Pero, también hallaron un álbum familiar que contenía fotografías de los bisabuelos, abuelos, tíos, y de la madre de Claire en pañales. Había una en particular en la que aparecía la abuela con su hermana adolescentes. El parecido entre ambas era sorprendente. Aquella fotografía dejó sin palabras a Claire, pues se trataba de la misma chica que había visto en los pasillos de la casa.

Fin de la tercera parte.

 

 

 

 

Claire. cuento corto. segunda parte

27/05/18         Espejo, detective, arma, llaves

Por instinto empezó a buscar dentro de las gavetas del mueble, una permanecía cerrada. Intentó buscar la llave en los otros cajones sin resultado. Alguien, tal vez, la persona que había ocupado antes aquella habitación; la mantenía cerrada.  Según supo después, una hermana de su abuela, muerta en circunstancias extrañas;  había sido la dueña anterior.

La chica, de manera inexplicable enloqueció, para terminar vagando sin rumbo por las calles de la ciudad. Unos oficiales la encontraron en un parque sentada al pie de un árbol, tenía huellas de golpes y heridas hechas con un objeto punzocortante, pero nunca se supo quién la había asesinado. El caso fue archivado. Claire, estaba sorprendida. Sus padres nunca le dijeron qué sucedió en aquel otoño de mil novecientos cincuenta y dos, ni siquiera su abuela.

Claire, continuo su vida rutinaria. Sus amigas en cierta ocasión le comentaron que su casa estaba embrujada. Ella consideraba absurdas tales afirmaciones, pero la incertidumbre crecía en su interior ante la falta de respuestas por parte de su familia. Una tarde encontró un mensaje escrito en el espejo frente a su cama.

–¡Ayúdame, busca la llave, por favor!– decía.

Angustiada, bajó corriendo las escaleras hasta llegar a la cocina. En ese momento, sus padres mantenían una conversación animada con unos amigos.

–Mamá, quiero hablar contigo a solas–dijo Claire.

Interrumpiendo aquella charla, y ante la mirada incrédula de los presentes.

–Tom, Lucy, les presento a Claire nuestra hija–dijo su padre.

–Hola Claire–dijo aquel hombre en tono jovial.

–Hola–dijo mecánicamente, para de nuevo concentrar su atención en su madre.

Una vez a solas, Claire, le reclamó el hecho de haberle ocultado la verdad sobre su tía abuela. Un secreto a voces que sus vecinos y compañeras de colegio conocían.

–Es verdad todo, pero créelo no fue nuestra intención ocultártelo, pensábamos que. .

–¿Qué mamá, ocultarme mi pasado, mis raíces?. ¿De qué te avergüenzas?  encontré un mensaje en el espejo de mi habitación– dijo

–¡Qué! no puede ser, alguien quiere hacerte daño–dijo su madre afectada.

–Si, y desde que llegamos a este lugar es peor. Dime, mamá ¿en qué sitio guardas las llaves del tocador de mi habitación?–preguntó

–Hija, no sé de qué hablas–afirmó confundida su madre.

Se dirigieron a la habitación. El espejo se encontraba limpio, sin mancha alguna.

–Mamá, te juro que el mensaje estaba allí; pintado con lápiz labial. El mensaje decía: ¡ayúdame, busca la llave, por favor!

–Mira, hija, últimamente has estado bajo presión. El cambio de residencia, la nueva escuela, la muerte de la abuela. Sugiero  te tranquilices–dijo su madre.

—  No estoy alucinando, acabo de ver un mensaje escrito en el espejo–dijo, para enseguida volver a  bajar de forma apresurada las escaleras.

Sentía la necesidad que alguien la escuchara con objetividad, quizá su amiga Rose lo haría. Tomó su chaqueta para salir. Atardecía y una suave brisa le acarició el rostro. Al llegar a casa de Rose, le contó lo sucedido. Su amiga escuchó con atención.

–Claire, necesitas ayuda, conozco un psicólogo que. . .

–¡No necesito un psicólogo, entiendes!–dijo.

–¡Un detective! necesitas un detective paranormal, de esos que buscan fantasmas–exclamó Rose.

FIN DE LA SEGUNDA PARTE

 

 

 

 

 

 

 

Claire. cuento corto. primera parte.

17/05/18                        Espejo, fantasma, llaves, ventanas

Hola,  a todos. Aquí les comparto éste relato fantástico escrito en cuatro partes. Saludos cordiales.

La casa del siglo XX, había pasado por un par de remodelaciones y, excepto por aquel conato de incendio y la invasión nazi en 1939; la edificación seguía conservando su elegancia, que la había caracterizado desde su construcción. El apellido checo Novacek, era el símbolo de distinción que se reflejaba en aquel cuadro familiar; el cual permanecía clavado en la sala principal de aquella residencia. La joven, contaba con apenas dieciocho años, y había recién llegado a Praga con sus padres.

De tez pálida, labios delgados y finos, ojos castaños, cabello lacio. Sus rasgos enmarcaban aquel bello rostro de facciones delicadas. La madre de Claire, se había mudado a Inglaterra. Allí conoció a su futuro esposo. Se casaron y procrearon a Claire. Sin embargo, el destino los había obligado a regresar a Praga. Atrás habían quedado recuerdos de su niñez, la escuela, amigos y vecinos. Todo lo había dejado en Manchester.

Después de la mudanza, Claire, se instaló en el ala derecha de su nueva casa. Le divertía salir a explorar los alrededores, hasta el día que encontró una ardilla muerta en el bosque. Desde la ventana de su habitación, había observado a la pequeña criatura, subir y bajar los árboles para conseguir alimento. Cada mañana, su vecina, una anciana profesora retirada; llegaba hasta aquel lugar para dar de comer al pequeño roedor. De aspecto alegre, cabello cano, usaba gafas y un amplio sombrero. Habían conversado en repetidas ocasiones. La primera vez, cuando Claire llegó al nuevo vecindario.

El hecho de haber encontrado el cuerpo de aquella pequeña ardilla,  provocó en Claire, una mezcla de angustia y horror que se apoderó de su cuerpo, al sostener entre sus manos aquel cadáver, rígido, invadido por las hormigas; descompuesto. Despidiendo un tufo fétido y nauseabundo.

Consternada, ese día regresó temprano a casa, después de su habitual caminata. Apenas abrió la puerta de su habitación, un sentimiento de desesperanza la invadió. Se tumbó en la enorme cama, abrazando el oso de felpa que sus padres  le habían obsequiado; el día de su séptimo cumpleaños. Frente a la cama, un enorme espejo que ocupaba una porción de la pared, permanecía en silencio, como mudo testigo del llanto de Claire.

Por un momento le pareció escuchar una voz, que se confundía con el susurro del viento y el agitar de los árboles.

–¡Claire, ayúdame, busca la llave!–

Desconcertada, buscó el origen de aquella voz. Parecía provenir del exterior, quizá del bosque. De repente el murmullo de las ramas mecidas por el viento y el canto de los pájaros, se detuvo. Claire, se incorporó, las ventanas abiertas de par en par; dejaban pasar los débiles rayos de sol. En el patio cientos, quizás miles de hojas se acumulaban formando una especie de cama. Cerró las ventanas, no sin antes observar a un par de niños jugando en columpios improvisados, a la sombra de un enorme árbol. Sus rostros rosados mostraban la inocencia  propia de la infancia.

Se dirigió al tocador para observarse en el espejo. Notó una palidez inusual en su rostro, quizá,  debido a la falta de sueño y al poco apetito que sufría desde que había  abandonado Inglaterra con sus padres.

Fin de la primera parte

mariomtoledo

 

Lo dijo Ángela Carter: Intestinos.

31/03/18                     Sortilegio, cines, lascivia, patético

Hola, saludos. Aquí les dejo un fragmento del cuento de Ángela Carter: Una señora muy señoreada y su hijo en casa. Carter fue una escritora inglesa del siglo pasado, que cultivo el cuento clásico, algunos adaptados a la época que le tocó vivir; además trabajó como periodista.

–Cuando era yo una adolescente, mi madre me enseñó un sortilegio, me entregó un talismán, me dio la clave de la existencia. Porque vivía aterrorizada, yo, tan joven, tan tímida ante tanta gente: por ejemplo: los que hablaban con voz suave y aspiraban la hache en “hoy”; las acomodadoras de los cines que, por entonces, vestían pijamas de raso que se mofaban de mi sexo aún durmiendo con desvergonzada lascivia; hombres afables que me posaban las manos frías en los pechos indefensos, apenas formados, en los pisos superiores de los solitarios de los autobuses de noviembre. Tanta y tanta gente.

Me dijo: “Niña, si esa gente te impone, imagínatelos en el baño, apretando, estreñidos. Al instante se te antojarán pequeños, patéticos, manejables”. Y me susurró una grandiosa verdad universal: “LOS INTESTINOS SON UNOS NIVELADORES ESTUPENDOS” .

                                                                Ángela Carter ( Eastbourne 1942 – Londres 1992 +)

                                                          Cuento: Una señora muy señoreada y su hijo en casa.

            Del libro: “Quemar las naves” cuentos completos. Editorial Sexto piso. México.

 

 

 

Reseña del libro: Árboles petrificados. Amparo Dávila. Edición conmemorativa. Editorial Nitro/press.

25/02/18               Patio, rueda, noche, miedo

Hola, amigos. En ésta ocasión, quiero compartir con ustedes la reseña del libro: Árboles petrificados de Amparo Dávila, es un libro de cuentos fantásticos, que conmemora los cuarenta años de la primera aparición del mismo. Un clásico de la literatura fantástica mexicana.

Amparo Dávila, con un estilo sencillo, pero insospechado ha demostrado a lo largo de los años, que sus relatos poseen el brillo de lo profundo y misterioso. Sin muchas pretensiones, la autora y poetisa construye un mundo fantástico propio, en el cual sus heroínas recorren caminos que sorprenden en más de una ocasión al lector.

En el cuento: El patio cuadrado, la autora nos lleva de la mano por una serie de relatos oníricos, que se suceden uno tras otro. Miedo, angustia, desesperanza, incertidumbre, permean en cada escena,  de las cuales la autora es narradora y  personaje.

En el cuento: La rueda, una mujer sostiene un aterrador encuentro con un conocido ya muerto.

En la noche de las guitarras rotas, una dama y sus hijas visitan una tienda de instrumentos musicales poco común. Entablando una conversación con una extraña mujer y, un final inesperado.

En Fiesta en el jardín, un hombre, bajo los efectos del alcohol, busca de forma desesperada en una fiesta a su ex mujer, a la cual encuentra en las profundidades de una alberca.

En Griselda,  narra el encuentro de Martha con Griselda, una mujer de mediana edad en un pequeño bosque citadino. Griselda le cuenta a Martha sobre la perdida de su novio al que conoció desde la infancia. Al final, Griselda es un fantasma que vaga por aquel jardín abandonado.

La autora ha recibido varios reconocimientos a lo largo de su carrera como el premio Xavier Villaurrutia (1977), y la medalla Bellas Artes por sus aportes a la literatura mexicana. En el año dos mil quince se crea el premio: Amparo Dávila de cuento fantástico, para todos los escritores interesados en éste genero. Con un premio de $ 100,000 pesos. La convocatoria se publica de manera anual vía internet.

Es todo por el momento. Saludos y espero leerlos en una muy próxima ocasión. Hasta luego.

mariomtoledo

Derechos Reservados

 

Reseña del libro: El problema de los tres cuerpos. Cixin Liu. Editorial Nova.

01/02/17                           China, espacio, invasión, roja

Estamos en el año de mil novecientos ochenta y cuatro. Un ingeniero y matemático es comisionado para investigar qué sucede con el proyecto: Hierba roja. A través de cuatrocientas ocho páginas. El autor chino de ciencia ficción Cixin Liu, nos lleva por esta trama plagada de sorpresas y descubrimientos, hasta dar finalmente con la verdad: Una invasión alíenigena está por ocurrir y, todo depende de que tan preparada está la humanidad ante semejante amenaza.

Es la introducción de la primera entrega de ésta trilogía escrita por el autor chino de ciencia ficción y premio Hugo 2015. Acostumbrados a los autores norteamericanos y británicos que dominaron durante mucho tiempo la literatura de ciencia ficción, con ejemplos clásicos como: H. G. Wells, H. P. Lovecraft, entre otros. Irrumpe en este escenario Cixin Liu.  Ingeniero de profesión comenzó relativamente joven a escribir sobre ciencia ficción.

En medio de una trama que se desarrolla en la china roja de fines de los años setenta y ochenta hasta nuestros días. El problema de los tres cuerpos explora el hecho de una invasión extraterrestre y sus consecuencias. Y cómo los diferentes protagonistas enfrentan los hechos en ésta trepidante historia de ciencia ficción.

Opinión personal: Una muy buena historia, con la cual comienza una trilogía. Des- afortunadamente, aun no tengo la fortuna de leer los dos libros posteriores a éste, sin embargo, dicen que el primero es el mejor.

 Saludos

mariomtoledo