Lo dijo Ángela Carter: Intestinos.

31/03/18                     Sortilegio, cines, lascivia, patético

Hola, saludos. Aquí les dejo un fragmento del cuento de Ángela Carter: Una señora muy señoreada y su hijo en casa. Carter fue una escritora inglesa del siglo pasado, que cultivo el cuento clásico, algunos adaptados a la época que le tocó vivir; además trabajó como periodista.

–Cuando era yo una adolescente, mi madre me enseñó un sortilegio, me entregó un talismán, me dio la clave de la existencia. Porque vivía aterrorizada, yo, tan joven, tan tímida ante tanta gente: por ejemplo: los que hablaban con voz suave y aspiraban la hache en “hoy”; las acomodadoras de los cines que, por entonces, vestían pijamas de raso que se mofaban de mi sexo aún durmiendo con desvergonzada lascivia; hombres afables que me posaban las manos frías en los pechos indefensos, apenas formados, en los pisos superiores de los solitarios de los autobuses de noviembre. Tanta y tanta gente.

Me dijo: “Niña, si esa gente te impone, imagínatelos en el baño, apretando, estreñidos. Al instante se te antojarán pequeños, patéticos, manejables”. Y me susurró una grandiosa verdad universal: “LOS INTESTINOS SON UNOS NIVELADORES ESTUPENDOS” .

                                                                Ángela Carter ( Eastbourne 1942 – Londres 1992 +)

                                                          Cuento: Una señora muy señoreada y su hijo en casa.

            Del libro: “Quemar las naves” cuentos completos. Editorial Sexto piso. México.